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El laborioso proceso de publicación científica: “paper” publicado, ¿trabajo terminado?

El proceso de publicación científica es largo y laborioso. Desde las primeras lecturas y recopilación de datos, hasta la publicación definitiva de un trabajo en una revista científica, puede pasar, en ocasiones, casi un año (incluso a veces más). Son muchos los pasos previos a la publicación.

El autor o autora, una vez realizado todo el proceso de investigación y redacción del artículo (preprint), ahora se enfrenta a una decisión, en muchas ocasiones, difícil de tomar: ¿dónde publicar el trabajo?. Para identificar la revista adecuada es conveniente tener en cuenta una serie de aspectos:

  • tener presente los criterios de evaluación de las principales agencias y organismos de evaluación científica de nuestro país.
  • identificar las revistas que, en su trayectoria editorial, publiquen trabajos de igual o similar temática a la de nuestro trabajo.
  • es interesante, de cara a las evaluaciones continuas a las que se ven sometidos los investigadores, que el período de aceptación/publicación de trabajos, en la revista, no sea excesivo.
  • consultar si la publicación queda recogida en algunos de los índices de impacto que tienen en cuenta las agencias y organismos de evaluación científica.
  • comprobar previamente si la revista que vamos a elegir participa de alguna u otra manera en la filosofía del open access. Esto evitará luego sorpresas de cara al autoarchivo en un repositorio institucional / temático y a la difusión en abierto de los resultados de nuestra investigación.
     

 Nube de etiquetas sobre edición científica

 Decidida la revista en la que vamos a publicar, ahora toca: 

  • Adaptar todo el texto a las normas de estilo de la misma (texto, imágenes, tablas, gráficos, etc.),
  • en caso de tratarse de una revista de lengua extranjera, realizar la traducción a la lengua que se trate
  • y dar respuesta a las valoraciones de los referees de la revista, que en caso de aceptación del trabajo, pueden ir desde simples cambios de estructura en el artículo, hasta cambios más importantes en contenidos. 

Tras varios meses de duro trabajo, en el mejor de los casos el artículo ve la luz en la revista seleccionada. Éste, suele ser el momento en el que el investigador o investigadora da por finalizado con éxito el proceso, añadiendo una línea más en el apartado de publicaciones de impacto de su curriculum vitae. 

Finalizada esta fase, ahora toca ir a la caza de posibles citas e impacto. Realmente, ahora tenemos que comenzar a dar difusión a nuestro trabajo y conseguir la mayor visibilidad posible, las citas vendrán o no (pero a mayor visibilidad mayor posibilidad, aunque no siempre sea así). 

Terminar publicando nuestro trabajo en una revista de impacto implica, en la gran mayoría de los casos, el acceso por suscripción a los contenidos de la misma. Esto quiere decir que nuestro artículo terminará siendo leído sólo por aquéllos o aquéllas cuya institución haya pagado la tasa de suscripción.  Si no afrontamos la difusión masiva, nuestro trabajo puede correr el riesgo de pasar desapercibido a colectivos interesados en el tema. 

Estamos, por tanto, ante una fase casi tan importante como las anteriores. ¿Cómo afrontar esta fase? ¿Qué canales podemos utilizar en la difusión de los resultados de nuestra investigación?. Algunos, recogido en el documento “Difusión y divulgación científica en Internet”  podrían ser: 

  • Autoarchivo del trabajo en el repositorio institucional de mi universidad o centro de investigación y en un repositorio temático especializado en mi área de conocimiento (siempre teniendo en cuenta la política editorial de la revista).
  • Participación en grupos temáticos en Linkedin o Facebook.
  • Redacción de una entrada relativa al tema en nuestro blog con acceso directo al texto completo del artículo. El blog será nuestra piedra angular en la difusión a través de nuestros perfiles sociales (Twitter, Facebook).
  • Difusión de los resultados obtenidos a través de las agencias de difusión científica. En España, dependiendo dela FECYT, tenemos el SINC (Servicio de Información y Noticias Científicas).
  • Listas de distribución especializadas en nuestra área de conocimiento. 
  • Difusión a través de las plataformas sociales de recomendaciones de publicaciones (ej.: CiteUlike) o  redes sociales científicas (ej: Research Gate, Mendeley).   
  • Publicación de nota de prensa en los medios de comunicación que tengamos al alcance.
  • Difusión a través de la web de nuestro grupo de investigación.
  • etc.

Todos los esfuerzos que destinemos a difundir nuestra investigación, redundarán positivamente en la obtención de una mayor visibilidad. No obstante, no es necesario utilizar todos los canales enumerados, dependerá en todo caso de la idiosincrasia de cada disciplina científica y del conocimiento y manejo de estas herramientas por parte del investigador o investigadora. 

Mención aparte merece el rastreo, monitorización y recuperación de citas e indicios de calidad de cara a la solicitud de una evaluación científica.

Written by invesTiga gestores

No Comments to “El laborioso proceso de publicación científica: “paper” publicado, ¿trabajo terminado?”

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